5 lecciones de emprendimiento desde el Amazonas


A fin del año pasado navegué más de 500 millas náuticas por el río Amazonas, un viaje increíble, que estremeció mis sentidos al sentir la magia de la naturaleza. La belleza del paisaje me permitió desconectar para dedicarme a la contemplación, la oración y el descanso. Fue un gran encuentro que enriqueció mis pensamientos y sensaciones. Presencie amaneceres, escuché el canto de cientos de aves, olí la humedad de la selva, compartí con las comunidades indígenas y degusté ingredientes nativos. Fue una experiencia que me permitió abrir ojos y mente a un mundo nuevo y desconocido.

Han transcurrido varios meses que me han permitido decantar la experiencia. He revisado las imágenes fotográficas y recurrí a la memoria para reconstruir lo vivido. En el proceso pude descubrir la sabiduría de la naturaleza y develé cinco lecciones de emprendimiento que quiero compartir con ustedes.

1.- La grandeza empieza por la pequeñez

El río Amazonas es el más largo y caudaloso del mundo. Su magnitud es verdaderamente abrumante. No es fácil imaginar que el imponente río nace cerca de Cuzco en Perú, lugar donde sólo es un pequeño manantial. Sin embargo, a lo largo de su recorrido, sus aguas inician un proceso de crecimiento hasta alcanzar un gigantesco caudal, que lo convierte en la columna vertebral de la selva amazónica.

La entrada del Río a la selva, genera una fuerza con la sinergia del agua, el aire, la vegetación, la fauna y los pueblos milenarios indígenas que lo han conservado como una gigantesca unidad resplandeciente, en eso consiste su grandeza. El emprendimiento es así, las grandes empresas del mundo nacieron de una idea. Y esa idea empieza a crecer y a volverse material y a desarrollarse hasta hacerse realidad. Luego de recorrer y superar innumerables obstáculos.

2.- El crecimiento depende de las contribuciones

El Río Amazonas cuenta con más de 10.000 afluentes. Ríos peruanos, colombianos, ecuatorianos y brasileiros, muchos de ellos convertidos en enormes fronteras, son sus grandes contribuyentes. La exuberancia de la selva, permite al Amazonas tener un lecho que la convierte en una gran autopista de agua con un ancho de entre 1.6 y 10 kilómetros en temporada seca, y de 48 km en temporada de lluvias. Todas estas contribuciones convierten al Amazonas en la quinta parte del agua dulce del planeta. Para que nuestra idea emprendedora crezca, necesita de contribuciones de múltiples órdenes, debe contar con un inicio material, inversión, recursos que se convierten en el combustible que da vida y mueve el proyecto, pero debe complementarse con el aporte y la contribución de muchos.

3.- Abundancia y escasez, variables a contemplar

Era evidente apreciar las huellas dejadas por el agua en los árboles, debido al aumento de nivel en invierno. Pero en época de sequía era más fuerte el efecto del sol, la pérdida de vegetación y muchas hojas secas, marcan el panorama de esta época del año. Las culturas indígenas tienen sus proyectos de vida enfocados en las actividades que pueden realizar. La sabiduría milenaria trasmitida de generación en generación se fundamenta en los cambios que experimenta el territorio en las diferentes épocas del año. Para saber cuándo se cosecha, caza, pesca, recolecta, la tribu debe estar alineada con el clima y ligado a la época del año.

En el emprendimiento, las ideas generan planes y estrategias ligadas a actividades, que dependen de los ciclos naturales del proyecto. Todo emprendimiento tiene momentos de gloria, de alegría y de abundancia pero también llegarán los de angustia, tristeza y escases. Las épocas de abundancia deben tener en cuenta y permitir una preparación para las posibles situaciones de escasez que puedan ocurrir a lo largo del proyecto.

4.- El cauce puede cambiar

Durante la navegación pudimos evidenciar que habían enormes lagunas formadas por meandros del Rio que dejaron de existir o lograron dentro del mismo Río convertirse en gigantescos cuerpos de agua, como el enorme Lago Tarapoto, a hora y media de Leticia. El Tarapoto ha sido catalogado como la cuna de los símbolos de la región amazónica, lugar de hábitat de los delfines rosados y el loto gigante Victoria Regia. Con aparentes aguas tranquilas en la superficie, cada vez que nos adentramos en esta maravilla descubrimos que en su interior existe un mundo desconocido con gran movimiento, a causa de su riqueza natural.

Así como el Río cambia su curso en el tiempo, debemos adaptarnos a lo que el entorno nos proporciona. Si podemos estar un paso adelante mejor, pero no podemos desconocer que hay unos entornos favorables y otros hostiles. Debemos estar preparados y buscar la mejor solución que nos permita superar los cambios en el cause en las aguas donde nos movemos.

 5.- Serenidad inquieta

La apariencia del Río es tranquila, sin mayor movimiento o fuertes corrientes que generen temor al navegar. Es importante conocer siempre a que nos estamos exponiendo, debemos adoptar medidas para no caer en situaciones que nos puedan poner en riesgo.

Sin embargo el Río tiene corrientes, remolinos, movimiento y una numerosa vida salvaje, variables que determinan su enorme poder y garantizan su existencia. Ojalá nuestros emprendimientos sean similares. Que proyecten calma, serenidad, pero que estén llenos de emoción, de movimiento, de situaciones maravillosas…

 

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